Yesterday, una comedia romántica que desaprovecha el legado de los Beatles

Yesterday, una comedia romántica que desaprovecha el legado de los Beatles

Esta comedia romántica, que postula un mundo donde los Beatles se desvanecieron de la memoria colectiva, es agradable mientras dura, pero más vale no pensar demasiado en ella una vez terminada la función.

De entrada, ver juntos en los créditos los nombres de Danny Boyle y Richard Curtis puede parecer incongruente. El primero es el director de La vida en el abismo y Exterminio, el otro es el guionista de Realmente amor y Cuatro bodas y un funeral. No hay, a primera vista, un terreno en común para que ambos colaboren, hasta que recordamos que Boyle también es el responsable de la obsequiosa Quisiera ser millonario y que Curtis intentó ponerse serio con Caballo de guerra.

Yesterday, en realidad, es acaso la película menos ambiciosa en la carrera de estos dos veteranos. En Hollywood se usa la frase “high-concept” para definir un guión que se puede resumir en pocas palabras y que es inmediatamente comprensible. La premisa de un mundo sin los Beatles sin duda cumple con ese requisito y sin embargo Yesterday también ratifica lo que dijo Neil Gaiman: “no es la idea, es lo que haces con ella”.

¿Qué hacen Boyle y Curtis con una idea tan interesante? Muy poco, la verdad. Fuera de un chiste a costa de Oasis, la película no se detiene a examinar la importancia que tuvieron los Beatles en la historia de la música, por no decir nada de la huella que dejaron en la cultura popular. Se preocupa, en cambio, por repetir el conflicto central de casi todas las comedias románticas, un malentendido que obstaculiza la relación entre Jack (Himesh Patel) y Ellie (Lily James).

Jack es un músico fracasado que al despertar de un coma es el único que recuerda la obra de los Beatles, al menos lo suficiente para grabar canciones como “I Saw Her Standing There” o“She Loves You”. Ellie es su amiga desde la infancia, ha sido su manager durante los diez primeros años de una carrera que todo indica nunca va a despegar y cuando él se vuelve repentinamente famoso gracias a las canciones de Lennon y McCartney, autoría que Jack no se atreve a confesar, es desplazada por profesionales de la industria discográfica.

No es nada difícil adivinar en qué va a terminar la historia. No sería una comedia romántica muy divertida si Jack se deprimiera, cayera en las drogas y acabara uniéndose al Club de los 27, de modo que Boyle y Curtis deben distraernos con otros detalles. Algunos son efectivos, por ejemplo cuando Jack recorre Liverpool en busca de conectar con las raíces de los verdaderos compositores de las canciones que se esperan de él, mientras que otros se quedan a nivel de sitcom, como el chiste del papá distraído o la agente de talentos que interpreta Kate McKinnon, tan sobreactuada como siempre.

A pesar de todo la película se sostiene gracias al carisma de Lily James y la disposición de Ed Sheeran para burlarse de sí mismo, aunque esto último no siempre sea intencional. Otras personas han señalado que resulta extraño escuchar a Kate McKinnon decirle a Himesh Patel que es demasiado feo para ser una estrella de la música cuando Ed Sheeran está a la mano para contradecirla.

Yesterday es una película que podemos definir como de consumo inmediato, de esas que cumplen con el requisito mínimo de entretenernos durante un par de horas, pero que no resisten un mayor análisis aún cuando la premisa se prestaba para ello.

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