Sr. Link, el tropiezo que rompe la buena racha de Laika

Sr. Link, el tropiezo que rompe la buena racha de Laika

Por: Marco González Ambriz

El estudio de animación que nos trajo películas tan logradas como Coraline o Kubo y la búsqueda samurai sufre un descalabro comercial y artístico con su trabajo menos inspirado hasta la fecha.

Laika es un caso aparte dentro del cine de animación contemporáneo. Cada uno de sus largometrajes se basa en una idea original en lugar de ser la adaptación de alguna propiedad intelectual ya conocida y además se han distinguido por llevar la técnica de stop-motion a un nivel de sofisticación que sólo habíamos encontrado previamente en los cortos experimentales de los hermanos Quay, que van dirigidos a un público mucho más especializado.

Se puede discutir si ParaNorman o Boxtrolls están a la altura de Coraline, o si Kubo y la búsqueda samurai tal vez se apoyaba de más en fórmulas narrativas, pero aún así el nivel de calidad que había exhibido Laika en cada uno de sus rubros nos hacía esperar grandes cosas de Sr. Link, su trabajo más reciente.

Las altas expectativas, por supuesto, suelen llevar a grandes decepciones. Si bien Sr. Link mantiene cierto nivel de efectividad, no se puede negar que es la película más prescindible de un estudio de animación cuyos estrenos han sido una cita obligada para todos los amantes de la animación cuadro por cuadro.

La historia transcurre a fines del siglo XIX, cuando Sir Lionel Frost (con la voz de Hugh Jackman), un explorador británico que lucha por ganarse el respeto de sus colegas demostrando la existencia de criaturas míticas como el monstruo del lago Ness, recibe una carta con instrucciones precisas para encontrar un espécimen de Sasquatch.

A su llegada a Estados Unidos el aventurero inglés descubre que la carta fue escrita por el mismo Sasquatch (con la voz de Zach Galifianakis), quien aprendió inglés por su cuenta y se enteró por los diarios de las malogradas aventuras de Frost. Pese a su gran tamaño y fuerza, el Sasquatch es un ser tímido y solitario que solicita la ayuda de Lionel para reunirse con sus congéneres en las cimas del Himalaya, donde su especie es conocida como Yetis.

Lo que sigue es una serie de aventuras que llevan a Lionel y al Sr. Link, como le apoda su nuevo amigo, a través de desiertos, selvas y océanos. En el camino se les une Adelina Fortnight (Zoe Saldaña), la heroína obligatoria, y todos ellos perseguidos por un esbirro de Lord Piggot-Dunceby, el archienemigo de Lionel.

La secuencia más vistosa es por mucho una persecución a bordo de un buque que es sacudido por las olas, de modo que los personajes se ven forzados a escalar pasillos y correr sobre muros, una de las escasas muestras de creatividad de una película mucho más rutinaria de lo que cabría esperar de Laika.

Lionel Frost y el Sr. Link son quizás los personajes más planos en toda la historia de Laika. Están atrapados, además, en un argumento insulso, sin giros en la trama que rompan con la monotonía, al grado que cuando Sr. Link por fin termina y los créditos muestran un breve detrás de cámaras uno piensa que sería mucho más interesante un documental sobre cómo se hizo Sr. Link que la película misma.

 

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