Recuperan datos genéticos de un diente de rinoceronte de 1.7 millones de años

Recuperan datos genéticos de un diente de rinoceronte de 1.7 millones de años

Un grupo de científicos logró extraer información genética de un diente de rinoceronte con 1.7 millones de años de antigüedad con una técnica que podría cambiar por completo lo que sabemos sobre la evolución.

Investigadores de las universidades de Copenhague y Cambridge trabajaron juntos para identificar un conjunto casi completo de proteínas en el esmalte dental de un rinoceronte de la especie Stephanorhinus, que vivió en lo que hoy es el país de Georgia durante el Pleistoceno. Esta información genética es un millón de años más antiguo que el ADN más remoto que se había obtenido hasta ahora, de un caballo que vivió hace 700,000 años.

En las últimas décadas los científicos han usado nuevas técnicas para analizar el ADN ancestral aplicándolo en los restos de guerreros de la Edad Media, los primeros especímenes de maíz o niños con diez mil años de antigüedad. La importancia que tiene esto nuevo descubrimiento para el estudio de los orígenes del ser humano se entiende mejor cuando recordamos que los análisis genéticos actuales pueden rastrear la evolución de nuestra especie hasta hace 400,000 años, pero nuestros predecesores se separaron de los simios hace más de 6 millones de años.

Lo que esto significa es que los científicos no tenían datos genéticos sobre el 90% del camino evolutivo que llega hasta el ser humano. La relación genética entre el Homo sapiens y otros homínidos tenía que estudiarse a partir de rasgos anatómicos. Había preguntas sobre la migración y la adaptación de nuestros ancestros que no se podían responder con las técnicas anteriores.

Los investigadores tomaron muestras de esmalte dental de un fósil encontrado en Dmanisi y usaron espectrometría de masas para secuenciar la proteína antigua. Al hacer esto los científicos descubrieron que el esmalte contiene más información que el colágeno, la otra proteína que se ha recuperado hasta ahora de fósiles de más de un millón de años de antigüedad.

El colágeno se contamina muy fácilmente porque está en la piel y casi no varía genéticamente a lo largo del tiempo, por lo que es poco útil para estudiar la evolución.

El esmalte dental es el elemento más duro que existe en el cuerpo de los mamíferos y el que mejor se conserva, la mayoría de los fósiles que se localizan son dientes.

Gracias a este trabajo se abre un nuevo campo científicos que nos dará información más completa y precisa sobre cómo evolucionaron cientos de especies, incluyendo la nuestra.

 

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