Recuento del GIFF 2019, un festival de cine que sobrevive en medio de la adversidad

Recuento del GIFF 2019, un festival de cine que sobrevive en medio de la adversidad

Por: Marco González Ambriz

En su edición número 22, el Festival Internacional de Cine de Guanajuato enfrentó la ausencia de un invitado internacional, además de recortes presupuestales que limitaron el alcance de un evento que no obstante tuvo momentos memorables.

El Guanajuato International Film Festival (GIFF) se divide en dos etapas. La primera es en San Miguel de Allende y la segunda en Guanajuato. Estuve ahí solamente en la segunda etapa, por lo que me fue imposible asistir a la conferencia magistral de Gus Van Sant, el homenaje al actor mexicano José Carlos Ruiz o actividades tan llamativas como las funciones de media noche en el panteón municipal, donde se proyectan películas de terror y de temática LGBT+ en medio de lápidas y mausoleos.

No obstante, sí pude asistir a la etapa que se realiza en la capital del estado de Guanajuato, que gira en torno al rally donde varios equipos compiten por hacer un cortometraje en 48 horas, además de contar con una importante selección de documentales y cortometrajes regionales. En la segunta etapa lo más esperado era la master class de Terry Gilliam, director de Doce monos o Pánico y locura en Las Vegas, entre otras, así como el preestreno de Yesterday, lo más reciente de Danny Boyle y que comentaré a fondo cuando esté en cartelera, dentro de unas semanas.

En ediciones anteriores el GIFF realizaba buena parte de sus funciones y conferencias en el centro de Guanajuato, por lo que gran parte del encanto del festival dependía de lo fácil que era acudir a cualquiera de las proyecciones y después debatir la película que habíamos visto en un café o un bar. Esto no fue tan fácil en la edición 22 porque la mayor parte de las funciones se hicieron en el Auditorio del Estado, ubicado en un centro de convenciones alejado del centro. Los organizadores colocaron un escenario donde se presentaron varias bandas y había también un área de food trucks pero el ambiente no fue el mismo que en otros años.

Por suerte, algo que no se vio afectado por el recorte presupuestal fue la calidad de la programación, que nos permitió ver estrenos nacionales, cine internacional, sobre todo del país invitado y actividades académicas entre las que destacó la conferencia de Terry Gilliam.

El cine nacional estuvo presente en la función inaugural. Huachicoleros, el primer largometraje dirigido por Edgar Nito, es una película que se filmó hace tres años, antes de que el tema del robo de hidrocarburos estuviera en los noticieros, y que pone en primer plano a un chico de apenas 14 años que incursiona en esta actividad ilícita movido por la pobreza. Es un drama que no se aleja tanto de los tópicos del cine mexicano reciente pero que de cualquier manera nos permite aproximarnos a una realidad que muchos desconocíamos hasta hace poco tiempo.

Huachicoleros se llevó el premio de la prensa. Otras dos películas mexicanas galardonadas fueron el documental Midnight Family, sobre una de las muchas ambulancias privadas que ofrecen un servicio de paga ante la falta de transportes médicos del gobierno. La ganadora en la categoría de mejor largometraje de ficción fue Antes del olvido, un convencional y trillado drama sobre los habitantes de una vecindad que se oponen a ser desalojados.

El país invitado en el GIFF 2019 fue Filipinas. En ambas etapas se exhibieron películas recientes y antiguas de terror, musical, drama y thriller. Por razones de agenda sólo pude ver Lakbayan, antología que muestra el lado más experimental del cine filipino a través de la visión de tres de sus directores más renombrados: Lav Diaz, Brillante Mendoza y Kidlat Tahimik. Este último estuvo presente en Guanajuato para presentar buen parte de su filmografía y dar una master class sobre su experiencia en el cine independiente.

Pero sin duda lo más esperado del GIFF 2019 fue Terry Gilliam, un director al que muchos de nosotros consideramos uno de los grandes visionarios del cine. Una vez concluido el homenaje que le rindieron los organizadores del GIFF llegó el momento para que Gilliam hablara sobre su carrera. El moderador, Sergio Zurita, no ayudó mucho, pero de cualquier manera fue un placer escuchar a Gilliam hablar de lo importante que es para él la imaginación o de cómo superó las dificultades que encontró al filmar El hombre que mató a Don Quijote o Las aventuras del barón Munchausen.

Ojalá que los organizadores del GIFF sigan el ejemplo de Gilliam y no se dejen vencer por la falta de apoyo de las autoridades. No son pocos los festivales de cine que se hacen en México pero el de Guanajuato sin duda es uno de los más esperados por la calidad de la programación, el nivel de los invitados y la atmósfera que se genera cuando se realiza en el centro de la ciudad. ¡Más cine, por favor!

 

 

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