Los humanos primitivos tuvieron mucho que ver con la extinción del oso cavernario

Los humanos primitivos tuvieron mucho que ver con la extinción del oso cavernario

Los científicos habían debatido durante mucho tiempo si fue el cambio climático o la actividad humana lo que provocó la extinción del oso de las cavernas. Un nuevo estudio señala a nuestros antepasados como el factor principal.

El oso de las cavernas, especie conocida con el nombre científico Ursus spelaeus, habitó el continente europeo durante más de 100,000 años y se extinguió al mismo tiempo que los primeros seres humanos de nuestra misma especie se establecieron en su hábitat, hace unos 40,000 años.

Estamos tan acostumbrados a pensar en el Homo sapiens como una especie que lo arrasa todo a su paso que para los no especialistas es obvio que el oso de las cavernas, que era un animal pacífico a pesar de su imponente tamaño, fue una víctima más de nuestros ancestros.

Sin embargo, la comunidad científica no lograba ponerse de acuerdo sobre la causa principal de su desaparición. Algunos expertos señalaban que el verdadero culpable había sido el cambio climático. Y es que durante decenas de miles de años los Neanderthales atacaron a los osos mientras hibernaban, para aprovechar su carne y su piel, sin que esto afectara significativamente la población de estos animales.

Un nuevo estudio a partir del ADN mitocondrial extraído de los restos de 59 osos cavernarios ha vuelto a colocar a los humanos primitivos como los principales sospechosos, aunque no se puede descartar del todo la influencia del clima en la extinción de esta especie.

El ADN mitocondrial se hereda por parte de la madre y puede proporcionar información sobre el tamaño de las poblaciones. Lo que esta nueva investigación reveló es que el número de osos cavernarios se mantuvo estable a lo largo de varios periodos de calentamiento y enfriamiento global.

Con los nuevos datos que aportó este estudio ahora se cree que la tecnología más avanzada del Homo sapiens, en combinación con un territorio cada vez más limitado para los osos y donde escaseaba la vegetación que era su principal alimento (algo que sabemos por el desgaste característico en sus dientes), fueron los factores determinantes para que la especie se extinguiera.

Tal vez el resultado de este nuevo estudio no te sorprenda, pero sirve para entender que hubo varios factores en la desaparición de la megafauna. Está claro que el Homo sapiens, que no estaba precisamente en armonía con la naturaleza, fue responsable al cazar en exceso a estos animales, aunque esto se combinó con otras circunstancias que los científicos siguen investigando.

 

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