Estos son los cinco errores que cometes al desayunar

Estos son los cinco errores que cometes al desayunar

Todos sabemos que el desayuna es la comida más importante del día y los nutricionistas nos advierten que no comer nada por la mañana provoca problemas de peso y riesgos de infarto. Pero incluso cuando desayunamos todos los días es muy común cometer errores que pueden afectar nuestra salud. Aquí mencionamos cinco de ellos.

El consumo excesivo de carbohidratos refinados

Lo más común para los que quieren desayunar algo rápido es agarrar una pieza de pan tostado con mantequilla y mermelada. El problema con este tipo de desayunos es que casi no tienen ningún valor nutricional y lo más seguro es que te vuelva a dar hambre poco tiempo después. Un buen desayuno debe combinar alimentos ricos en proteínas y fibra, como huevos y vegetales, yogurt con fruta, almendras y nueces o semillas de girasol. Estos alimentos mantendrán tus niveles de azúcar bajo control y además te darán una sensación de saciedad.

Comer únicamente huevos como fuente de proteína

Hay otros alimentos que contienen mucha proteína y carbohidratos buenos que puedes agregar a tu desayuno, como las nueces y las semillas de chía. Esto hará de la primera comida del día algo más variado. Puedes incluso ir más allá y empezar el día con una pechuga de pollo asada a la parrilla servida con aguacate o brócoli.

Abusar de la cafeína

Entendemos muy bien por qué te gusta tomar un café o un té antes de iniciar un día de trabajo. Ambas bebidas mejoran el metabolismo y te dan energía para arrancar lo que puede ser una pesada jornada en la oficina. Pero es muy fácil excederse y si además les añades crema o azúcar estarás consumiendo más calorías de las que necesitas.

Evitar la grasa a toda costa

Mucha gente cree que comer alimentos con grasa se traduce automáticamente en un aumento de peso. Pero también existen las grasas saludables y no hay razón para no incluirlas en el desayuno. Una ventaja adicional es que te harán sentir lleno, con lo que evitarás excesos a la hora de la comida. No tiene nada de malo añadir un poco de mantequilla a una pieza de pan multigrano o incluir la yema de un huevo en tu desayuno.

Comerte las sobras de la cena del día anterior

Recalentar la pizza o la pasta que está en el refrigerador puede parecer una solución fácil cuando no tienes tiempo de preparar el desayuno, pero definitivamente no es una opción aceptable si te preocupa tu salud. Sin importar lo cuidadoso que hayas sido al guardar estos alimentos es un hecho que estarás comiendo algo que no es nutritivo.

 

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