¿Es recomendable salir a correr si no has desayunado?

¿Es recomendable salir a correr si no has desayunado?

Correr en ayunas es un hábito que tienen muchas personas con una rutina diaria que les deja poco tiempo para ejercitarse en otro horario.

La idea de iniciar el día de este modo es atractiva porque se supone que es una buena manera de perder peso, ya que se dice que en esas circunstancias tu cuerpo debe obtener la energía de tus reservas de grasa y carbohidratos. Pero, ¿qué tan cierto es esto?

Los estudios que se han hecho hasta ahora no nos dan una respuesta definitiva. En un estudio hecho en 2016 se encontró que los hombres que no desayunaban antes de ejercitarse quemaban más grasa y reducían su ingesta calórica. Pero otros estudios no han encontrado que esto ayude de forma significativa a reducir la grasa corporal.

A nivel empírico hay gente que se acostumbra a correr, o a hacer otro tipo de ejercicio, cuando no ha desayunado y reportan que esta práctica les genera una gran sensación de bienestar.

Si decides intentarlo te recomendamos que lo hagas con mucha precaución, pues debes recordar que después del ayuno de 8 a 10 horas que significa pasar toda la noche sin ingerir alimentos tus reservas de glucógeno son bajas.

La glucosa que está disponible en el organismo cuando despiertas es crítica para el buen funcionamiento del cerebro y al ser el sistema nervioso el principal consumidor de glucosa existe el riesgo de que te sientas mareado, con náuseas o incluso sufras un desmayo si te esfuerzas demasiado antes de desayunar.

Hay tres escenarios posibles que debes contemplar para decidir qué te conviene más, si hacer ejercicio antes o después del desayuno.

En ayunas:

Puedes salir a correr después de levantarte siempre y cuando lleves una dieta con una cantidad suficiente de nutrientes y energía. En cualquier caso, es recomendable que el entrenamiento sea ligero y recuerda también comer lo suficiente durante el resto del día para recuperarte. Considera que el efecto rebote que produce correr en ayunas puede llevarte a comer más de lo normal y no olvides hidratarte.

Semi-ayuno:

Un paso intermedio es comer algo ligero, que sea fácil de digerir, antes de salir a correr. Hay evidencia de que consumir proteínas en ayunas al mismo tiempo que se limita la ingesta de hidratos da mayores beneficios. Toma en cuenta que si comes algo deberás esperar un tiempo prudente antes de empezar a correr. Si bebes un vaso de jugo y comes un pan tostado tendrías que esperar una media hora antes de hacer un esfuerzo.

Desayunado:

Un desayuno completo te dará toda la energía que necesitas para hacer cualquier tipo de ejercicio, incluyendo rutinas que requieren más fuerza y resistencia, sobre todo si piensas ejercitarte durante más de una hora. En este caso se recomienda que el desayuno se haga un par de horas antes de correr, nada o hacer un deporte similar.

Si de vez en cuando no tienes otra opción que correr en ayunas, no te preocupes, aunque tal vez no sea lo mejor si haces actividades muy pesadas.

De todos modos, es importante recalcar que cada individuo es diferente. Cada atleta debe hacer pruebas con diferentes alimentos y cantidades para conocer la respuesta de su organismo.

 

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