El juego 5 de la Serie Mundial fue un gran argumento a favor de los umpires robots

El juego 5 de la Serie Mundial fue un gran argumento a favor de los umpires robots

Un muy cuestionable fallo del umpire Lance Barksdale reafirmó lo que muchos ven como la urgente necesidad de implementar tecnología para que los oficiales de la gran carpa tomen mejores decisiones.

En muchos otros deportes hemos visto cómo la tecnología ha terminado por imponerse, incluso en disciplinas tan atadas a la tradición como el tenis o el futbol. El ojo de halcón y el VAR son la consecuencia inevitable de la gran cantidad de cámaras que están presentes en cualquier transmisión deportiva y que magnifican los errores que cometen los árbitros.

El beisbol no es la excepción y desde hace varios años la televisión nos ha mostrado una zona de strike virtual que nos recuerda la subjetividad de los umpires en este rubro. El mismo sitio oficial de las ligas mayores incluye esta información y existen muchas otras opciones donde puedes consultar la puntería de los pitchers, ya sea con fines estadísticos o para volverte a enojar con los oficiales que afectaron a tu equipo.

En la Serie Mundial lo que sucedió en el juego 5 fue una combinación de los micrófonos que captan las interacciones entre oficiales, jugadores y manágers con esa zona de strike virtual, que como todos sabemos no corresponde exactamente a lo que interpretan los umpires, una parte de la tradición beisbolera que se mantiene intacta hasta ahora.

No se puede decir que Barksdale haya cambiado el rumbo de una serie que los Nacionales iniciaron con dos juegos de ventaja y que pasó a ser dominada por los Astros en cuanto el juego se trasladó a Washington. La tercera derrota consecutiva de los Nacionales terminó casi en blanqueada, con un marcador final de 7-1, y fue en el séptimo inning cuando Barksdale se colocó en el centro de la polémica.

Los Astros ganaban 4-1 y Ryan Zimmerman estaba en primera con dos outs. Zimmerman llegó ahí por cortesía de una decisión extraña de Barksdale, que se tomó su tiempo antes de decretar como strike algo que todo el estadio vio como bola. Los micrófonos captaron la discusión entre Barksdale y el cátcher Yan Gomes, que terminó con el jugador de los Nacionales preguntando “¿entonces fue mi culpa?”. Por su parte, el mánager de Washington no desaprovechó la oportunidad para recordarle al umpire que se estaba jugando la Serie Mundial y decirle que despertara.

Ese intercambio de palabras seguramente influyó en la siguiente decisión rara de Barksdale, cuando el siguiente jugador al bat por Washington, Victor Robles, estaba frente al pitcher Gerrit Cole con dos y dos en la cuenta. Era el momento en que Cole podía frenar a Washington o bien Robles podía inclinar la balanza en favor de su equipo. El lanzamiento de Cole llegó si acaso más lejos de la zona de strike que el que puso a Zimmerman en primera, pero Barksdale determinó que había sido strike y con eso terminaron las posibilidades de los Nacionales de revertir la tendencia del partido.

No es inusual, en cualquier deporte, que los oficiales quieran mostrarle a los jugadores y a sus entrenadores quién manda por medio de este tipo de decisiones, pero sin proponérselo Barksdale dio dos argumentos a favor de ser reemplazado por un robot. El primero es que una máquina sería consistente al determinar la zona de strike, eliminando mucha de la incertidumbre que hay en el beisbol. El segundo, y tal vez el más importante, es que una computadora no se va a enojar cuando los jugadores le reclamen y va a decidir marcarles en contra en la siguiente jugada.

Ahora bien, las pruebas que se han hecho con robots en ligas menores han confirmado que la tecnología todavía no está lista para debutar en la gran carpa, al menos hasta que se revise el reglamento. Sin embargo, la pelota caliente es un deporte que se juega a tal velocidad que seguramente dentro de algunos años las máquinas llegarán a ser una parte esencial del mismo, lo cual no significa que desaparecerá la polémica.

 

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