Diabetes, enemiga de la vista

Diabetes, enemiga de la vista

La diabetes es la principal causa de ceguera y baja visión entre personas de 20 a 70 años. El aumento inusual de los niveles de azúcar en la sangre, que provoca su acumulación en los vasos sanguíneos, causa daños importantes en diversos órganos del cuerpo como la piel, riñones, nervios, corazón y los ojos.

Esta acumulación de azúcar suele llegar hasta la retina ocular en donde obstruye o daña los vasos sanguíneos afectando a las células sensibles a la luz, básicas para mantener una correcta visión. Todo se complica si se toma en cuenta que un 40% de las personas que padecen diabetes no lo saben y que todas están en riesgo de perder su visión.

México se encuentra dentro de los 20 países con mayor población afectada por la deficiencia visual y ceguera, siendo la diabetes mellitus la principal causa de complicaciones irreversibles. Al ser padecida por el 7% de la población, la salud visual es la segunda causa de discapacidad.

¿Cómo prevenir la retinopatía diabética?

 Un 98% de daño visual causado por diabetes es prevenible con una detección temprana, un tratamiento oportuno y un seguimiento oftalmológico puntual.

Un estilo de vida saludable y una medicación adecuada para el control efectivo de la glucosa en la sangre y la presión arterial son elementos importantes para prevenir la retinopatía diabética. Sin embargo, una revisión constante mediante exámenes oculares regulares se convierte en la principal y esencial arma contra de la ceguera.

Existen diversos tratamientos que ayudan a prevenir mayores complicaciones visuales. Al aumentar la edad las personas con diabetes tienen mayor riesgo de sufrir alteraciones visuales y padecer vista cansada, por lo que la tecnología Variluxâ se convierte en una aliada al combinar varios campos de visión en una sola lente para que puedan ver claramente a cualquier distancia.

Al verse afectada la retina los pacientes diabéticos se convierten en agentes mucho más sensibles a la luz por lo que Crizalâ y Transitionsâ son vitales para reducir malestares como fatiga y tensión ocular. La tecnología multiangular de Crizalâ protege a los ojos de los reflejos desde cualquier ángulo, mientras que Transitionsâ se adaptan automáticamente a las condiciones de luz, pasando de claros a oscuros, por lo que no sólo mantienen la luz bajo control, sino que bloquean 100% de los rayos UV y brindan protección contra la luz azul nociva tanto en interiores como en exteriores.

 

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