Canserbero: el trágico final de la leyenda del rap en Venezuela

Canserbero: el trágico final de la leyenda del rap en Venezuela

Su nombre era Tyrone José González Orama, pero para millones de fans en toda Latinoamérica era más conocido como Canserbero. El 20 de enero de 2015 la noticia de su muerte conmocionó a sus seguidores. Las circunstancias de su deceso aún no se han aclarado. Las autoridades lo clasificaron como suicidio, después de encontrar su cuerpo al pie de un edificio de Maracay. En el décimo piso del mismo se encontró sin vida a su amigo, el bajista de reggae Carlos Molnar, quien había sido apuñalado. Hasta el momento se desconoce la cadena de acontecimientos que resultó en la doble tragedia.

La muerte estuvo siempre presente en la lírica de Canserbero. No podía ser de otra manera dado que la muerte siempre lo acompañó a lo largo de su corta existencia. Tras el fallecimiento de su madre, cuando tenía sólo 9 años, el joven Tyrone quedó bajo el cuidado de su padre. No fue la única desgracia que debió enfrentar. A los 14 años su medio hermano mayor fue asesinado por el hampa.

La rabia de Canserbero ante estos hechos quedó plasmada en una de sus canciones emblemáticas, “Es épico”, que pertenece a su segundo disco. “Hoy voy a convertirme en un criminal, yo no creo en nadie a menos que me convierta en un muerto. Diente por diente, ojo por ojo es esto.”

Canserbero canalizó su enojo por medio de rimas que protestaban contra un sistema que genera pobreza, hambre y violencia, entre otros males endémicos del barrio latinoamericano. Como uno de los grandes representantes del rap conciencia, sus letras no dejaron de señalar la diferencia de clases, el racismo o la discriminación, sin dejarse atrapar por el compromiso con alguna ideología en particular. “Es un chiste confiar que existe un gobernante honrado. El poder puede corromper a cualquier ser humano. Capitalismo, socialismo, comunismo practicado, pero el resultado ha sido casi el mismo”, decía en “Un día en el barrio”.

La profundidad psicológica y el alcance poético de sus letras son otros aspectos notables de su obra. En este aspecto podemos citar canciones de Can que cuentan con un impulso narrativo, como en “Lluvia”, que cuenta el destino de un joven delincuente, o bien que contienen una carga de introspección donde caben hasta las citas bíblicas, como en “Jeremías 17-5”.

La controversia sobre sus últimas horas de vida continúa. Lo que no está a discusión es el valor de su legado, una muestra de hip hop de temática local que supera con facilidad la barrera del idioma y que merece ser escuchado por cualquier aficionado al rap.

Video de “Jeremías 17-5”

Spotify: https://open.spotify.com/artist/1wGIhYkKWSq4yACtTkCkSX