ATØ, de la alemana Ziúr, es una incursión al lado oscuro de la electrónica

ATØ, de la alemana Ziúr, es una incursión al lado oscuro de la electrónica

Por: Pamela Villafuerte

El primer reflector se enciende y es como si esta obra empezara con once actos distintos. Cada uno brilla con matices muy particulares, y a la vez se entrelazan para formar ATØ, segundo material de la productora alemana Ziúr con la disquera Planet Mu. Cada pieza toma forma de un sentimiento y nos remonta al caos de las emociones humanas.

El primer encuentro con  ATØ lo tenemos con el tema del mismo nombre, recibiéndonos bajo un sonido ambiental mezclado con texturas de naturaleza que remontan un poco a lo que puede ser un génesis.

El ambiente cyborg futurista que nos regala “I Vanish” resulta ideal para un soundtrack de videojuego hiperrealista desarrollado en una nueva era, donde toda la vida existe en el espacio y esta nueva población resulta inmune a todo, en una atmósfera pulcra y perfecta.

 

Las texturas que Ziúr emplea en cada tema compila toda una gama de sonidos, efectos de audio y beats como lo logra en “It’s Complicated”. Las percusiones en esta pieza son el tema principal, pero de pronto los destellos de sintetizadores y múltiples efectos que emplea a lo largo de los 4:19 minutos nos ofrece, literalmente, una pieza bastante compleja, una navegación en la que el caos se torna armonioso.

De pronto, a lo largo de este recorrido llegamos a "F.O.E", tema que rompe justo a la mitad del álbum con una carga bastante pesada de hip hop gracias al golpeteo de los beats graves y a la voz del rapero de New Kersey Ash B.

“Catch Me Never” es muy industrial, suena a obreros perfectamente sincronizados en una fábrica, obreros no humanos, máquinas que trabajan bajo una programación estricta, un orden riguroso que desemboca en resonancias severas y violentas para terminar abruptamente y bajar el tempo en “Life Sick”.

La transición de temas puramente instrumentales a piezas acompañadas con voz permite al oído reconectarse con palabras y narraciones, podemos  armar nuevas historias en cada verso. Resulta grato reconocer la tarea que realizó en estos temas, donde Ziúr no sólo cuidó los detalles meramente instrumentales, también logró conectar adecuadamente las voces, según su tono, vibrato etc., con la pieza que debe acompañar.

A la par de esta selección, como pocos productores de música electrónica, Ziúr coloca en primer plano su voz bajo tenues monólogos. Esta experiencia vocal está fuertemente ligada al trabajo que hizo con varias bandas en su natal Berlín.

“Laniakea” es agitada y vibrante, una vez más las percusiones se llevan todo el protagonismo, cada golpe retumba en los oídos y el ritmo hace que todo el cuerpo trasmute a una ola con movimientos arrebatados, ascendiendo y descendiendo a la par de cada nota.

Los primeros beats de “Unclaim” nos remontan al Oriente con esos característicos acordes de sitar evocando ritmos tibetanos, pero esa aura se rompe de golpe con repeticiones que viajan en todas direcciones y regresan a la caja de sonidos de donde salieron.

Aquí no encontramos otro álbum de electrónica donde parece que todos los temas son exactamente iguales o a la larga resulta que el oído se acostumbra y al menos eso nos parece, no, Ziúr nos regala once temas, cada uno de ellos tan peculiares entre sí.

El espectro cibernético recurrente al que nos evoca ATØ demuestra que  Ziúr es una experta a la hora de narrar historias.

Este segundo material resalta por sí solo, es una prueba en la que el escucha logra diferenciar casi inmediatamente una pieza de la otra porque no es una composición plana o estética, sino un compilado de armonías con vida propia, bajo una construcción específica.

Spotify: https://open.spotify.com/album/2KoaESucapgMxHQnYcw7E1

Facebook: https://www.facebook.com/ziurinhell/

 

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