Andy Shauf describe las pequeñas tragedias cotidianas en The Neon Skyline

Andy Shauf describe las pequeñas tragedias cotidianas en The Neon Skyline

Cuando pensamos en discos conceptuales lo primero que nos viene a la mente son obras como Eldorado, de Electric Light Orchestra, o The Lamb Lies Down on Broadway, que contaban historias fantásticas y no dudaban en usar todos los recursos del estudio de grabación, incluyendo músicos invitados, para cumplir con esta ambiciosa visión.

Pero también hay discos conceptuales más íntimos, que reducen la instrumentación al mínimo y examinan en detalle estados de ánimo. Un ejemplo es Bon Iver con su disco de 2007 titulado For Emma, Forever Ago, que grabó en una cabaña aislada en Wisconsin y que es un retrato de lo que Justin Vernon estaba atravesando en esos momentos.

En esa misma línea se edita ahora The Neon Skyline, el quinto álbum del cantautor canadiense Andy Shauf, cuya premisa no podría ser más sencilla. El narrador llega al bar Neon Skyline en compañía de un amigo y ahí se entera del regreso de Judy, la exnovia a la que todavía extraña. A través de once canciones Shauf narra todos los sentimientos, recuerdos y dilemas que surgen a partir de esa situación, con una gran capacidad de observación que se manifiesta en canciones como “Thirteen Hours”, donde un pleito entre el protagonista y Judy empieza por que ella no está de acuerdo con la propina que él le dejó al taxista.

El timbre de voz de Andy Shauf y el tono relajado de las canciones hace que pensemos en Paul Simon. Esa primera impresión nunca se desvanece del todo, pero a medida que escuchamos con más atención encontramos también en esas once viñetas la identificación de Bruce Springsteen con los desposeídos, sin que esto signifique que el disco se convierta en una especie de panfleto político.

Asimismo, la calidad de la música se impone y así nos damos cuenta que la espontaneidad de las letras está montada sobre arreglos muy bien cuidados, donde la guitarra de Shauf va acompañada de un clarinete que le da una dimensión adicional a las composiciones. The Neon Skyline se apoya en la guitarra acústica y la voz de Andy Shauf pero no es realmente un disco de folk.

The Neon Skyline es un disco con una manufactura tan atractiva que si uno no pone atención a las letras puede suponer que se trata de una oda al amor. La realidad es que Shauf está hablando de las desilusiones que nacen de una relación que no funciona del todo y de cómo muchas veces nos engañamos a nosotros mismos porque queremos creer lo contrario. En “Things I Do”, por ejemplo, el narrador se reprocha por llegar temprano a la casa que comparte con Judy y encontrarla con otro hombre.

Ese tipo de detalles, de los que está lleno The Neon Skyline, nos hablan de un cantautor que sabe perfectamente cómo sorprendernos a cada momento. Cuando Claire, un personaje secundario, se acerca a saludar al protagonista en la barra, la conversación se desvía hacia el tema de cómo el cansancio y las preocupaciones nos pueden llevar a ignorar a los que más queremos.

Se puede argumentar que ninguna de estas canciones es tan memorable como otras que Shauf había incluido en sus discos previos, algo que no importa demasiado dada la calidad del disco en conjunto.

 

Spotify: https://open.spotify.com/album/41M6R2mWLgqU9aKFUvZv8S

Facebook: https://www.facebook.com/andyshaufmusic/

Video oficial de “Neon Skyline”: https://www.youtube.com/watch?v=Ao22GlYHBqU

 

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