Amenaza en lo profundo, un thriller submarino que cumple dentro de sus limitaciones

Amenaza en lo profundo, un thriller submarino que cumple dentro de sus limitaciones

Por: Marco González Ambriz

Este thriller subacuático le da apenas unos minutos de tranquilidad a sus protagonistas antes de ponerlos en peligro. Ellos son trabajadores de una plataforma de perforación que opera en la Fosa de las Marianas, en el punto más profundo de los océanos terrestres, y cuando apenas estamos conociendo a Norah Price, el personaje principal, un sismo daña la integridad de la estructura y la presión del agua hace urgente desalojar las instalaciones antes de que colapsen.

A lo largo de la cinta seguimos a Norah y a otros cinco sobrevivientes mientras tratan de alcanzar un punto seguro que les permita regresar a la superficie. Esto implica un recorrido lleno de peligros que en su última etapa los obligará a caminar sobre el fondo del océano. Y como si eso no fuera bastante complicado, ellos muy pronto descubren que una especie submarina desconocida los está acechando.

Amenaza en lo profundo tiene tantas similitudes con las películas de Alien que uno se pregunta si no hubiera sido más sencillo plantearla como secuela, sobre todo al comprobar que es una producción de 20th Century Fox que no tendría ningún impedimento legal para hacerlo. Tal vez eso le hubiera dado más realce a una película que impresiona más por sus efectos visuales y su diseño de audio que por la historia que cuenta.

Esta es el tercer largometraje de William Eubank, un director que ha desarrollado la mayor parte de su carrera como diseñador de producción y fotógrafo. Esta experiencia es evidente en el cuidado con el que se recrean las instalaciones submarinas y en lo inmersivo de los efectos sonoros. Aun cuando es fácil saber qué rumbo tomará la historia uno se puede dejar llevar por la manufactura de la película y sentirse transportado al fondo del océano.

El guión de Brian Duffield y Adam Cozad es eficiente dentro de su modestia. Hay algunos diálogos que no funcionan del todo, en especial los chistes a cargo del comediante T.J. Miller, pero se agradece que los motivos de los personajes no tengan nada que ver con traumas infantiles o padres ausentes, como es normal en Hollywood. La historia es un poco más creíble cuando vemos a los protagonistas ocupados en asuntos urgentes, como preservar sus escasas reservas de oxígeno o mantener a raya a los depredadores del fondo del mar.

Hace una semana se estrenó Los Ángeles de Charlie, donde Kristen Stewart tenía uno de los papeles principales y donde estaba incluso un poco exagerada. Aquí tiene el estelar y vuelve a ser tan inexpresiva como siempre, de hecho la actuación más destacada es la del francés Vincent Cassel, que cambia sus habituales personajes de rebelde por una figura de autoridad.

El mayor problema, sin embargo, es el mismo de la segunda parte de 47 metros bajo el agua, que estuvo en cines hace algunas semanas. Cuando colocas a tus personajes en situaciones de poca visibilidad hay que tener cuidado de no ser demasiado realista o el público en el cine no va a saber lo que está pasando. El final de Amenaza en lo profundo sufre de esto y es una lástima porque no nos deja apreciar a las creaturas submarinas que son el atractivo principal en cualquier producción de terror y ciencia ficción.

Trailer:

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