impresión 3D podría ser un refugio temporal para especies marinas

Impresión 3D podría ser un refugio temporal para especies marinas

Alojando a Nemo: la impresión 3D podría ser un refugio temporal para especies marinas

La búsqueda de alternativas para reemplazar los arrecifes de corral que son el hábitat de muchas especies marinas llevó a un grupo de científicos a experimentar con impresión 3D, con resultados increíbles, la impresión 3D podría ser un refugio temporal para especies marinas.

Entre los muchos efectos negativos del calentamiento global están la pérdida de grandes extensiones de arrecife de coral. El aumento de temperatura, la acidificación de los océanos y la actividad humana están destruyendo una amplia porción de este hábitat, donde habitan muchos peces que no pueden vivir en otro sitio.

La idea de reemplazar el coral con impresión 3D no es nueva. El grupo australiano Reef Design Labs ha hecho experimentos en las Maldivas para ayudar a la regeneración del coral. Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad de Delaware se preguntó si los peces que normalmente habitan en los arrecifes responderían igual con un reemplazo, sobre todo en casos de emergencia donde la impresión 3D podría servir para evitar que las especies marinas se dispersen y queden expuestas a depredadores, la impresión 3D podría ser un refugio temporal para especies marinas.

Del mismo modo en que las poblaciones humanas en zonas afectadas por huracanes y otros desastres naturales requieren de alojamiento temporal, los peces de arrecife podrían refugiarse en estructuras artificiales.

El experimento se realizó observando el comportamiento de dos especies marinas, la damisela (Chromis viridis) y el coral mostaza (Porites astreoides). La damisela es un tipo de pez que se encuentra en los océanos Índico y Pacífico, mientras que el coral mostaza se encuentra en el Caribe.

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Se colocó a las damiselas en un tanque de agua donde había un esqueleto de coral y cuatro opciones distintas de hábitat artificial, réplicas del coral natural que se hicieron a partir de 50 fotos tomadas con un iPhone y una impresora 3D. Se usaron cuatro materiales diferentes, incluyendo poliéster, maicena y maicena reforzada con polvo de acero inoxidable. Todos esos materiales son baratos y los dos últimos son biodegradables.

Las damiselas no mostraron ninguna preferencia por el coral natural. Su nivel de actividad, incluyendo la distancia que recorrían dentro del tanque, tampoco cambió al estar en un coral artificial.

El experimento también dio resultados positivos con las larvas de coral mostaza, que se afianzaron con mucha facilidad en la superficie que se imprimió en 3D. Cuando los arrecifes son destruidos en una tormenta el coral mostaza normalmente no tiene ninguna superficie en la cual pueda instalarse.

Otro uso que se le podría dar a esta tecnología es para experimentos de laboratorio con peces, ya que de este modo se le puede dar un hábitat idéntico a cada pez, algo que es imposible con los esqueletos de coral.

 

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